Una catalizador es una sustancia que altera la velocidad de una reacción química, sin sufrir en sí ningún cambio químico. Las enzimas, que están entre los catalizadores de mayor alcance, juegan un papel esencial en la vida de los organismos, ya que aceleran las reacciones que, de otra manera, requerirían temperaturas que destruirían la mayoría de la materia orgánica
Un ejemplo de un catalizador es el platino finalmente dividido, usado para catalizar la reacción del monóxido de carbono con el oxígeno, para formar dióxido de carbono. Esta reacción se utiliza en los convertidores catalíticos montados en automóviles para eliminar el monóxido de carbono desde el escape de gas. Los compuestos de plomo reducen la habilidad del planito de actuar como catalizador, por consiguiente, un automóvil equipado con un convertidor catalítico para control de emisión, debe ser provisto de combustible con gasolina sin plomo.
Los catalizadores son de gran importancia hoy en día en el mundo industrial. Se ha estimado que alrededor del 20 por ciento del grueso de los productos nacionales de Estados Unidos, son generados a través del uso de procesos catalizadores. Un área actual de investigación activa en catálisis es la de las enzimas. Las enzimas naturales han sido utilizadas largamente por algunas industrias, pero menos de 20 de tales enzimas están actualmente disponibles en cantidades industriales. Los biotecnólogos están buscando maneras con las cuales expandir estos recursos y también desarrollar enzimas semisintéticas, para tareas altamente específicas.